El fuerte dolor menstrual en la mujer, también conocido como Dismenorrea, es un dolor abdomino-pélvico que puede ir acompañado de otros síntomas como el dolor de cabeza, dolor lumbar, náuseas, vómitos, mareos, fatiga, etc.

Una sintomatología que puede llegar a afectar a la vida personal, social y laboral de la mujer,incluso llegando a incapacitar a la misma todos los meses. En muchos casos se considera este dolor como “normal” y con el uso de fármacos analgésicos y anti-inflamatorios se van superando los dolores mensuales.

Pero la menstruación es un proceso fisiológico que no debe provocar dolor, sí una ligera molestia, puesto que se produce una verticalización del útero y contracciones uterinas para poder descamar toda la capa mucosa que se ha formado en el endometrio para poder implantar el óvulo fecundado. Pero este proceso en ningún caso debe incapacitar a la mujer con fuertes dolores menstruales.

Desde la Osteopatía se hará una valoración global de la paciente, tanto a nivel estructural como funcional.

Estos dolores pueden ser consecuencia de una alteración mecánica de la columna lumbo-sacra, musculatura del suelo pelviano, sistema ligamentoso del útero (ligamentos útero-sacros, ligamento ancho, uraco), lo que puede provocar una alteración de la buena funcionalidad del útero. Algunas causas de esta disfunción ginecológica en la mujer pueden ser: lesiones traumáticas o caídas, alteración a nivel visceral que esté creando una alteración de la pelvis menor, pérdidas de peso repentinas, infecciones urinarias de repetición, cicatrices, deporte en exceso, mal posicionamiento uterino, etc.

A nivel funcional, tendremos en cuenta si ha habido un aumento de prostaglandinas y vasopresina, lo que puede estar provocando una disminución de la irrigación sanguínea y por lo tanto aparecer el dolor por isquemia. La osteopatía buscará recuperar la movilidad a las estructuras que la han perdido y promover una mejor circulación y drenaje que podrían estar provocando el dolor. Es importante promover cambios de estilo de vida como, por ejemplo, el tipo de ejercicio físico que necesite nuestra paciente y consejos alimenticios específicos.

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