El colon irritable se manifiesta con dolor  y distensión abdominalPuede ir acompañado de flatulencias, cólicos, fatiga, heces muy blandas, alteraciones en el tránsito intestinal, alternando periodos de diarrea y estreñimiento.  Estas alteraciones pueden ser leves o muy intensas afectando, por lo tanto, de forma importante a la calidad de vida de la persona. En el caso de las mujeres, estos síntomas pueden verse aumentados durante la menstruación.

Su origen es desconocido, pero suele ser generado por el estrés, alteraciones emocionales, malos hábitos alimenticios, intolerancias a ciertos alimentos, etc. En muchas ocasiones, tiene un origen psicosomático. Sabemos que nuestro tubo digestivo está recubierto de millones de células nerviosas, al igual que nuestra médula espinal y, por esta razón, lo llamamos nuestro segundo cerebro.

Es importante un buen diagnóstico médico para excluir posibles patologías del tracto intestinal que podrían cursar con la misma sintomatología.

Desde la Osteopatía, entendemos este síntoma como un desequilibrio del Sistema Nervioso Autónomo que inerva el Intestino. Dicho sistema sale de nuestra columna lumbar y dorsal y, por eso,  es importante valorar la buena movilidad de la columna y su mecánica. Al mismo tiempo, el diafragma torácico y pélvico debe estar libre para permitir la buena movilidad visceral.

Una disfunción a estos niveles puede estar alterando el Sistema Nervioso y Muscular y dar una sintomatología asociada como dolor de espalda, dolor pélvico, dolor de cabeza, etc.

El tratamiento osteopático deberá ir acompañado de una buena dieta específica para cada caso y ejercicio físico.

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